Skip to content

Y dios detuvo el sol

enero 29, 2010

“Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón.Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.”

Josué 10, 12-14

Eso es hacer trampa, diría yo. Pero, después de todo, que de algo te sirva tener al creador del Universo de tu lado. Pudo Josué pedir algo más, como abrirse una grieta que tragara a sus enemigos, o una lluvia ácida que los dejara ciegos. Pudo pedir fuerza sobrehumana para los suyos o debilidad para los de enfrente. En lo personal, invocaría la furia de dios para crear un endriago, aunque supongo que está más allá de su naturaleza el crear entes demoníacos. (Lo cual me recuerda la paradoja de la omnipotencia: ¿podría dios crear un ser infernal, un ser  maligno?).

Algunos milenios más tarde, el emperador Carlomagno obtuvo gracia semejante, de lo cual el cronista de Josué no tiene la culpa, pues si bien dice que “no hubo día como aquel, ni antes ni después“, esta frase no pretendía ser profética, sino simplemente dar fe de lo que el cronista sabía, hasta donde alcanzaban los aconteceres de su siglo.

“Cuando el emperador ve declinar la tarde, se apea del caballo en un prado, sobre la verde hierba: se prosterna en el suelo y ruega a Dios nuestro Señor que, para favorecerlo, detenga el curso del sol, que se demore la noche y se alargue el día. Entonces se le aparece un ángel, el mismo que acostumbra hablarle, y con gran prisa le ordena:

-Carlos, a caballo; no habrá de faltarte la luz. Has perdido a la flor de Francia, y Dios lo sabe. ¡Podrás tomar venganza de la turba criminal!

Tales son sus palabras, y el emperador monta de nuevo.”

El Cantar de Roldán, Capítulo CLXXIX

No hay nada mejor para la literatura que un dios a la vieja usanza: cruel, vengativo, que no entra a los asuntos humanos más que para causar algún destrozo en el vecino. Ya entrados en gastos, aquí también el emperador se hubiera puesto un poco más exigente, solicitando a dios que levantara a Roldán de entre los muertos, o al menos su fantasmal sombra, su lívida imagen, para asustar a los moros.

About these ads
5 comentarios leave one →
  1. enero 30, 2010 4:56 pm

    El recurso de dios ya no nos sirve.Hoy sonaría a recurso fácil, como cuando el protagonista encuentra casualmente a quien está buscando en mitad de una gran urbe.A la literatura se la han acabado dios y el azar(menos a Paul Auster) como resolución de conflictos.Tanto el uno como el otro ya no son creíbles.Ahora sólo dependemos de nuestras decisiones.Gracias a dios, ahora somos responsables de nuestra vida.

  2. febrero 2, 2010 9:41 am

    Jusamawi: La época de los profetas ha pasado, no sabemos si para siempre. Hoy quedan sólo predicadores, creyentes y la maquinaria de la religión como franquicia.

    La literatura, afortunadamente, encontrará siempre el camino de regreso.

  3. febrero 3, 2010 4:20 am

    Pasé por aquí de visita, a ver que se cocía. Y me perdí durante muchos minutos, entre entradas con tesoros literarios y bajo el ruido acerado de la batalla. Aquellos recuerdos de Amanda, esos amores que van y vienen.. Veo que continuamos en forma, y bien acompañados por esas bellezas que comparten el blog con vosotros. Afortunados sois, bandidos. Calidad en muchos sentidos.
    Un abrazo

    • febrero 3, 2010 11:57 am

      eduard: un placer tenerte por acá.

      El nombre de Amanda, que mi tocayo emplea para el relato que leíste, a mí siempre me trae a la memoria la canción de Víctor Jara en la versión de Silvio Rodríguez y la mención, también musical, de ella que hace Ismael Serrano en Vine del Norte.

      Un nombre para la nostalgia, supongo.

      • febrero 3, 2010 1:52 pm

        Corriendo♪ a la fábrica,♪ no importaba nada,♬ iba a reunirse ♫♫♪con él… Por aquí se convirtió en un himno en los tiempos de la dictadura..
        Hoy, como bien dices, un momento para la nostalgia.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: