Skip to content

Notas sobre la cotidianeidad/II.

noviembre 19, 2008

***

Me sentí extremadamente ligero. ¡En verdad que aquel dolor del que aun no quiero hablar me pesaba! Pero en ese instante era capaz de volar. Algún dios bondadoso me había concedido la capacidad de no sentir.

Me parecía increíble aun que doña Conchita sintiera dolor en momentos tan intensamente felices. ¿Acaso sería una historia inventada? No me importaba, sólo tenía una ligera necesidad por llenarme de alguna otra sensación. Una que no me asfixiara. Estaba seguro que la encontraría pronto. Empecé a sentir un poco de euforia al respecto. ¡Bueno, al menos una sensación diferente!

Avancé un poco más. Decidí voltear en todas direcciones sin buscar algo. El exceso de personas alrededor me devolvió el vacío que me había dejado doña Conchita ¿En verdad quería seguir caminando? El sol me abrazaba fuerte y me hipnotizaba. Me descubrí invadido por el sudor y la fatiga. Justo a mi izquierda estaba una tienda de abarrotes y decidí entrar a comprar una botella de agua.

El sitio estaba bastante fresco. Mi cabeza empezó a funcionar de forma más ordenada. En el mostrador descubrí a un tipo de unos 35 años que me miraba con desgano. Buscaba una reacción de mi parte, pero sin esperarla tanto. -Buenas tardes- dije. No obtuve respuesta. Lo miré durante un minuto esperando a que me contestara. Nada. Su mirada parecía hueca. Tomé la iniciativa. -Dame una botella de agua purificada de un litro-. Se mantuvo callado. Giró hacia su izquierda y abrió el refrigerador. Sacó la botella y la puso sobre el mostrador. -Son 6 pesos- dijo finalmente. Mientras buscaba las monedas en mi bolsillo intenté hacer algo de plática. Me intrigaba su silencio.

-Está haciendo mucho calor, ¿no?-. -Si- dijo. Pagué y estuve a punto de salir. Algo me impulsó a seguirle platicando. -¿Nunca platicas con tus clientes?- le solté. -¿Para qué?-. -Pues no se, uno se da cuenta de cosas interesantes cuando platica con extraños-. -mmm-. -Justo acabo de charlar con una señora que vende gorditas y me contó una historia fascinante-. Decidí no tomar en cuenta su indiferencia y le conté todos los detalles del relato de doña Conchita. Aunque su rostro permaneció inexpresivo, de su boca brotaron con cierta desesperación las palabras durante algunos minutos. Algo de la historia que le acababa de contar lo había hecho reaccionar.

***

No creo en esa historia, la neta. Me parece estúpida. ¿Quién puede pasar toda una vida con dolor? Se me hace que la ruca es medio masoquista. Además eso de sentir dolor después de coger… se me hace que el güey no era muy bueno pa’l sexo entonces. Mira, para mi la vida es muy fácil. Yo conozco a una vieja que me gusta y le tiro el cuento. Pero no creas que me pongo en plan mamón de que nomás quiero un acostón.

Me gusta sentir chido cuando estoy con alguien. Entonces, me aplico. Las cortejo bien, pues. Les digo palabras bonitas, de esas que les gusta escuchar y las voy conquistando. Para mí, en ese momento no existe nadie más. Vivo el presente, como dicen. Me gusta ver como les va cambiando la cara cuando empiezas a romancear. Las invito a salir un par de veces para que las ganas vayan aumentando, pero nunca les demuestro que estoy completamente interesado. Eso las va intrigando.

Cuando llega el momento de hacer el amor ellas ya están que se derriten. Y ahí está lo chido. La primera vez siempre es muy intensa. Como que las viejas te quieren comer por completo. Piensan que te vas a enamorar en ese instante. Pero no, el chiste es no caer. Las siguientes veces se ponen todavía más querendonas. Como por la quinta o sexta vez pasa que los dos llegan al máximo. Te quedas como bofeado y la cabeza te da vueltas. Ellas no pueden ni hablar. Se quedan mirando fijamente al techo y luego te abrazan muy fuerte, como deseando que no te vayas nunca.

Ahí es donde tomo distancia. Pero no vayas a creer que soy culero. Lo hago despacio. Las invito a salir un par de veces más para irle bajando a la intensidad. Luego les digo que no las quiero lastimar y que si podemos ser amigos. Nunca falla. Se van tristes pero contentas. ¡Sí, aunque suene loco! Algunas me buscan de vez en cuando, pero sólo platicamos chido y ya.

Por eso te digo que eso del dolor no me late. Sí señora, son 4 pesos de las papas. ¿Qué te decía? Ah, si, la vida es para disfrutarse. Si uno le sigue en una relación nomás vienen puras preocupaciones. Yo no me desgasto. Si llega alguien la disfruto todo lo que puedo y luego la dejo que siga su camino. Así de fácil.

Lo mismo me pasa con mi familia. Si quieren estar de buenas, pues conmadre. Si no, pues mejor que ni nos veamos. Toda la vida he sido así y mírame, soy muy feliz. Ya ves que le pasó a la señora de los dolores: hasta una hija perdió. Yo por eso ni hijos quiero tener. Mírame, tengo mi tiendita y no me va mal. Puedo salir con quien quiero y no me complico las cosas.

Por eso tampoco me gusta mucho platicar con los clientes. La gente llega con ganas de comprar algo y les molesta que los entretengas con la plática. Vienen a comprar y punto. Contigo estoy platicando porque de plano te vi muchas ganas. Tenías que sacar lo que te había dejado la plática con la señora y está bien. Pero como te digo, la vida no tiene por qué ser complicada, güey. Mira, cuando llegaste estabas como angustiado y ahorita ya hasta tranquilo te ves. Creo que ya te cayó el veinte, ¿no?

***

-Si, creo que no había visto las cosas así- le respondí. -Bueno, ya me voy. Gracias por la plática-. -Sale cabrón, cuídese-. Regresé a la calle. Ya no se sentía la pesadez de antes. Tal vez me estaba tomando todo esto demasiado en serio. ¡Que más daba vivir sólo por vivir! Seguí caminando por el simple gusto de hacerlo. Pero aun quería seguir recolectando historias.

4 comentarios leave one →
  1. Brujifriend permalink
    enero 2, 2009 12:59 pm

    Vivir sólo por vivir….. salud por eso! pero vivir y no sólo dormitar durante el viaje.

  2. enero 2, 2009 1:00 pm

    Creo que justamente Adan Giots acaba de descubrir que hay que vivir sólo por vivir, pero aun no se ha dado cuenta que aun está dormitando… pero intuye algo al respecto… mil gracias por el comentario!!!

  3. Edgar Valdés permalink
    enero 13, 2009 12:31 pm

    Bienvenido, compadre. Vengan más cuentos y divagaciones filosóficas, reinventemos este lugar.

  4. Fernando permalink
    marzo 7, 2009 10:05 am

    Vivir por vivir ¿es una forma de existir o de co-existir, de solo vivir o de convivir?. Aún cuando el tendero reconoce cierta indiferencia hacia las necesidades (físicas, morales, intelecuales o sociales) de terceros, acepta convivencia y tiene la capacidad de emitir juicios basados en su propia realidad histórica, que aunque para él muy válida, contradictoria. Es decir, sus opiniones nos reflejan su propia incomodidad moral, como si anhelara vivir conforme el orden moral y social existente, pero se resiste mostrándose fuerte, rudo, agresivo, revolucionario, caudillo de sus propias ideas.

    Excelente texto, también me gustó. Felicidades compadre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: