Etiquetas

, ,


holga

Fotografía vía: microabi

Pero he aquí que de pronto sintió que alguien tiraba de la manga bordada de su blusa. Volvióse y vio ante ella al joven de la casaca blanca y los ardientes ojos. Sus venitas temblaron y el corazón le palpitó con una fuerza como nunca le había sentido palpitar ni en la alegría ni en la pena. Le pareció esto algo raro y hermoso, aunque ella misma no podía comprender lo que le pasaba.

Nikolai V. Gogol – La Feria de Sorochinetz

 

Anuncios