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El amor en tiempos de influenza

abril 27, 2009

Caminé entre una muchedumbre más bien debilitada y sombría. Detrás de los rostros enmascarados se asomaba la incertidumbre corrosiva de quien anticipa una derrota. Esquivé, más que cuerpos, sombras angustiosas que rehuyen a cualquier contacto.

Un hombre estornuda, veinte más se alejan horrorizados, una niña lo observa curiosa, un perro busca su mano, el hombre oculta su rostro, salpicado de pecado. Yo te busco entre mares de sinsentido, busco tus labios entre quijadas color cielo. Observo a lo lejos tu sonrisa nítida, tu mirada constante.

Esquivo transeuntes, atravieso cordilleras de tiempo y llego a ti, luz intacta que inunda mi cuerpo. Tomo tus labios y los acomodo entre los míos. Todo lo demás ha dejado de tener sentido: la bruma angustiante que se respira en las calles, el aire virulento, los pasos temerosos, las sonrisas apesadumbradas, nuestros nombres incluso.

Volteas un poco y contemplas ese pequeño resplandor dorado de tu mano y yo contemplo mi rostro inefable en tus pupilas.

Foto proporcionada por Edgar Valdés

El Beso - Gustav Klimt, imagen proporcionada por Edgar Valdés

15 comentarios leave one →
  1. abril 27, 2009 4:57 pm

    Hay algo hermoso en el apocalipsis, en presenciar el fin de todos los tiempos. Hay algo en saberse frágil sin haber sido herido. Es bueno mirar cierta soledad en el miedo de los otros, y verles de pronto una cara realmente humana y cercana. Es agradable mirar que los otros realmente están viviendo en el mundo, y no en su i-pod.

  2. Leticia permalink
    abril 27, 2009 5:06 pm

    Simplemente excelente elección, mejor imagen no te pudiste haber encontrado, y pareciera que estas describiendo una escena que vivo casi a diario…

  3. abril 27, 2009 5:17 pm

    Lo único que me pareció bueno de una remake horrible (de 2008) como fue “el día que la Tierra se detuvo” (traducción por demás dudosa) es la idea de que los humanos sólo aprendemos hasta que tocamos fondo… esperemos nuestros tiempos virulentos nos reconcilien con el acto mismo de vivir. Saludos!!!

  4. abril 27, 2009 5:24 pm

    Lety, esa escena también la he vivido mucho en estos días y la imagen fue en buena medida responsabilidad de mi querido tocayo, que tiene muy buen gusto para las imágenes… digamos que 50% del crédito de este post es de él.

  5. Dario permalink
    abril 27, 2009 8:04 pm

    Hay algo en esa cosa tan extraña que llamamos amor, que se abre camino hacia las profundidades más recónditas de nuestro ser, dejando atras cuanto obstaculo físico, mental, espiritual y hasta ambiental se le ponga enfrente, a veces para bien, a veces para mal… en este caso, estoy totalmente convencido de que es para bien, felicidades otra vez carnal, ojala pronto nos veamos para celebrar como es debido… saludos

  6. abril 28, 2009 5:16 pm

    Hermano!!!!… me gustó mucho tu comentario y sin duda que en esta ocasión es para bien… ya lo celebraremos con calmita, no te preocupes

  7. abril 29, 2009 12:05 pm

    Somos tan inevitables como humanos, tan imprevisibles como malos previsores, somos esto y aquello, destruimos y devoramos, pero siempre nos encontramos con esa emoción donde menos la espera uno, de repente, cuando ya eras un lobo solitario y sediento de venganza, una sonrisa, una mirada, un roce, de súbito aquel sentimiento olvidado renace y te recuerda lo vulnerable del corazón. Ya no eres tan fiero. El amor, en todas sus versiones, nos salva de la autodestrucción total.
    Sin embargo, tantos años aquí y aún no sabemos cómo consagrarnos a él.

    Loco Datar de la Estepa

  8. abril 29, 2009 5:30 pm

    Al mismo tiempo, esa falta de entendimiento sobre cómo consagrarnos a él nos mueve a todos… a algunos para tomar toda la distancia posible y a otros, como señalas tú, para salvarnos de la autodestrucción total.

  9. Rockdrigo permalink
    mayo 3, 2009 10:03 pm

    Pues me agrada el topico como algo que da a mucho de donde hacer una cosa bohemia; el amor es algo inefable del ser, que como cuenta una leyenda, fue escondido dentro de cada uno para que quienes buscaran la forma de destruirlo, no lo pudieran hacer; es inegable que el ser es miedoso de lo que desconoce, mas su psicologia de asimilacion de lo externo es igualmente proporcional a su esperanza de goce, por lo cual el hombre (y tambien la mujer) nunca tocan fondo, simplemente llegan a un punto gradual de impersonalizacion y perdida de identidad, que lo hace aceptar (aun sin quererlo/desearlo) cualquier cambio, aun cuando este sea el volverse uno con la masa.

    a este respecto, recomiendo sea practicado en toda medida y momento posible 2 componentes esenciales de la salud psicologica (el amor y la risa)

  10. Verita permalink
    mayo 4, 2009 11:24 am

    Estos tiempos llenos de adrenalina son algo confusos, estoy convencida de que muchas personas inventan rumores fantasticos de nuestro virus actual porque en el fondo les produce estar al filo de la navaja: ¿ MORIREMOS? ¿ENFERMAREMOS? NO ME EXPLICO LAS COMPRAS DE PANICO O QUERER SIMULAR LA ENFERMEDAD PARA OBTENER EL MEDICAMENTO POR SI SE ACABA! ES COMO UN MUNDO DE LOCOS.Pero en medio de tanta estultez¨:EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL A/h1N1.A fin de cuentas es lo que mueve al universo, este sentimiento que nos hace desear segir y seguir adelante.Celebraremos el compromiso y el amor.mil felicidades!

  11. pepe permalink
    mayo 4, 2009 11:39 am

    lo atònito y lo inexpugnalbe generalmente nunca encuentran razones, ya sea lògicas o raqcionales.Es el caso de este mundo de incertidumbre zarandeado por este inesperado episodio clìnico-social. Sin embargo es una enfermedad que no enferma nuestro interior, sino que lo vivifica. Tu analogìa prosìstica nos ubica en el ùnico mundo posible que lo comprende: la reflexiòn amorosa que lo atrapa todo. Hoy vivimos un mundo en que lo grandioso e imponente es el silencio gritado hacia adentro. Es, sin duda un poema al silencio elocuente, pero hermosamente gritado.

  12. mayo 5, 2009 9:58 pm

    Queridos Darío, Rodrigo, Verita y Pepe (mi familia!!!), mil gracias por sus comentarios (guardo cada uno de ellos como un regalo maravilloso) y por compartir mi felicidad. Abrazos virulentos para todos!!!

  13. julio 27, 2010 12:05 am

    Qué lindo! Si hubiera leído esto en mi época de cuarentena depresiva en México hubiera visto el lado bello de la época,
    Un abrazo

  14. agosto 4, 2010 9:56 pm

    Amiga, que gusto leerte por acá… ojalá en aquel lejano marzo en que vimos juntos a Dios te hubiera pasado la dirección de este blog y así lo habrías leído durante esos tiempos dificiles. De cualquier forma, las cuarentenas depresivas también tienen su lado bello. Abrazos.

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