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Algunas nociones sobre las normas

febrero 12, 2010

La más reciente aportación de Edgar Sandoval me ha traído lejanas ideas que revisé en los primeros años de la Facultad de Derecho, ideas que se han ido borroneando, enriqueciendo, transformando, con el decurso de los años.

En toda currícula de escuela de leyes se habla de la Moral como uno de tantos conjunto de normas. Pero se le estudia específicamente como un agente diferenciador con el Derecho: donde la Moral es interna, el Derecho es externo; donde la Moral es subjetiva, el Derecho es objetivo; donde la Moral es autónoma, el Derecho es heterónomo; y donde la Moral carece de una fuente de coacción directa, el Derecho tiene medios coercitivos auxiliados por la fuerza pública.

Despúes de un par de lecciones, el tema de la Moral se agota, y uno se queda pensando que hay mucho más; pero la visión reduccionista Moral-Derecho no permite ir más lejos. Quien desee aventurarse en la filosofía del Derecho, que lo hago por su cuenta y riesgo.

Sin embargo, el tema se sigue colando por otros resquicios: más adelante se revisa la idea del Derecho natural, el derecho divino. Éste es una elaboración antigua: se cita a Sócrates, a Sófocles, a Cicerón, a Hugo Grocio.

Se lanza la pregunta: ¿el Derecho debe ser moralmente bueno? Y más adelante algún autor responde: el derecho puede ser incluso amoral, ajeno a la moral. El ejemplo son las normas fiscales: llenar por mandato legal el formato A-25 es moralmente indistinguible a llenar el A-25 bis. Entregar la declaración antes del 30 de abril cada año en vez de, digamos, el 30 de mayo es moralmente intrascendente. Pero no toda norma jurídica es así.

Y finalmente, sólo como un recuerdo más traído a mi memoria por el artículo de mi tocayo, recuerdo una tabla de eficacia del derecho, que distinguía las normas de acuerdo a lo siguiente:

1. Normas que se cumplen voluntariamente por las personas, incluso sin estar enteradas que son normas jurídicas.

2. Normas que se cumplen sólo porque el Derecho lo exige, por temor a las consecuencias legales.

3. Normas que no se cumplen por los sujetos obligados, aún existiendo y aplicándose las sanciones.

4. Normas que no se cumplen por los sujetos obligados, pero que el Estado carece del interés por sancionar su incumplimiento.

Las superiores, obviamente son las normas más eficaces, y generalmente obedecen a patrones culturales universales arraigados fuertemente en las sociedades, y muy ligados a las morales y éticas: cuidar de los padres o de los hijos, por citar un ejemplo.

En la escala más baja están las normas más alejadas de la conciencia ética o moral, y con baja o nula repercusión en la sociedad: la obligación de declarar el hallazgo de un tesoro para que una parte se la quede el Estado y otra el descubridor. Es difícil considerar como inmoral la conducta de alguien que obre en sentido contrario.

Y además su repercusión es mínima: ¿qiuén habría de enterarse?

2 comentarios leave one →
  1. febrero 23, 2010 4:43 pm

    Me interesa mucho el tema que tratas.La idea de si existen algunos principios generales que todo el mundo acepta como buenos se viene discutiendo desde la noche de los tiempos.Esos principios irrefutables conformarían el derecho natural.Algo, que así dicho, suena a divino.Esto, contado en un tiempo en que los dioses, de ser algo, son un asunto privado, nos hace dudar de la existencia de tales principios.
    Las leyes, me temo, existen y son la prueba de nuestra incapacidad de aceptar eses consenso universal.
    La moral no nos sirve para juzgar.La ética persigue vivir bien.Si soy listo me doy cuenta de que cuanta más gente viva bien yo mejor viviré.La ética sólo tiene un juez verdadero: uno mismo.Sólo uno sabe si ha actuado siguiendo su conciencia. ¿Qué hacemos entonces? Valorar que el consenso es lo único que nos queda y que las normas, mal que nos pese, son las que han posibilitado la civilización.No por el miedo que nos produce el castigo por su incumplimiento sino porque sólo las normas han conseguido igualar, al menos sobre el papel, al fuerte y al débil.

    • marzo 18, 2010 2:49 pm

      Leyes, moral, ética, consenso, convivencia. Temas todos interesantes, arduos, interminables. Asuntos humanos, a fin de cuentas.

      Un saludo cordial, jusamawi.

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