Descansa tu cabeza sobre mis hombros
pues mis hombros
conocen cosas que tu cabeza no podrá soñar
y que tu boca no podrá decir.

Se ha decidido
que uno de nosotros sea el viento
y el otro sea los árboles mecidos por él
y aún sin él.

Se ha decidido
que tu nacimiento al estallar la guerra
anunció mi final
y ese final será tuyo.

Se ha decidido con acuerdos de tristeza
y pactos de desesperación.

Podemos decirlo de esta forma:
No hay tiempo
en toda una vida
para el reencuentro de dos seres.

Digamos que este corazón es suave y último
que un par de hombros es todo lo que nos resta.
Por esto, descansa tu cabeza sobre mis hombros

Anuncios